Por José Juan Hernández M.

LA INDIFERENCIA
Sin escuchar la voz de auxilio que levantó anticipadamente el finado y arteramente asesinado Carlos Manzo, presidente municipal de Uruapan Michoacán, por un adolescente de apenas 17 años; Se ahogó. Y si la escucharon, impunemente hicieron oídos sordos. Esa voz de auxilio se apagó, en las mismas condiciones por las que él justamente estaba pidiendo refuerzos y apoyo al gobierno federal, advirtiendo que no quería ser uno más de los que estaban siendo ultimados así, ante el yugo cruel de los criminales extorsionadores. Y esa asistencia, esa protección, nunca llegó (¡Carajo!). Y el coraje, la rabia y la indignación creció en llanto y desesperación de un pueblo harto de estar sometido y humillado ante el crimen organizado que no da tregua y ahora la humillación de este gobierno indolente que burlándose hace un plan de seguridad demasiado tarde. Y salta y surge la sospecha entonces, ¿Dejaron que lo mataran? ¿Esperaron a eso? Si esto es así, QUÉ MISERABLES, PROPIO DE CRIMINALES. Incluso todavía peor, según las últimas investigaciones: ¡Se dio a la fuga! Jefe de escoltas de Carlos Manzo está prófugo, es señalado de entregar al alcalde.

Jefe de Escoltas de Carlos Manzo, prófugo.
LA HIPOCRECÍA
Esa voz se apagó en medio de la indiferencia del gobierno federal que no hizo esfuerzos reales por contener la violencia desatada en Michoacán, minimizando el llamado en numerosas ocasiones; Y ya, con la sangre derramada, el llanto de las familias destrozadas, el pueblo enardecido e impotente ante el abatimiento mortal de su líder, de seguir soportando el peso de la extorsión y la violencia, esfumándose toda esperanza, ya no de tener paz inmediata, si no de luchar por ella; se le ocurre a la presidente Claudia Sheinbaum Pardo, después de muchos meses de oídos sordos, de una indiferencia total, «la brillante idea» de Un Plan de seguridad para Michoacán; ¿Es acaso un mal chiste como los que acostumbra contar? Es realmente una burla para los recién recuperados del dolor y la impotencia de haber perdido a un ser querido, a un jefe de familia, a un líder que simplemente pedía ayuda del gobierno federal por la seguridad de su pueblo. ¿Qué pretenden con ese plan ahora que el demandante ya está muerto? ¿Solo para decir que ya están atendiendo el llamado? cuando debió de hacerlo hace meses. QUE HIPOCRECÍA, es solo para sacarse la foto, para curarse en salud.

Plan de seguridad para Michoacán
Todo esto es un claro ejemplo de lo que muchos pueblos y comunidades padecen a lo largo y ancho de nuestra república mexicana, que por cierto de República solo está quedando el nombre.

Querido, Admirado y Aplaudido
LOS PLANES
Eso del plan de seguridad para Michoacán es ya historia: En su momento implementó similarmente la administración de Peña Nieto uno llamado: Juntos lo Vamos a Lograr 13 de febrero de 2014; y la administración de Felipe Calderón el 11 de diciembre de 2006 a unos días de haber iniciado su gestión, lo llamó Operativo Conjunto Michoacán. ¿No es esto aún más denigrante para nuestros connacionales michoacanos? Que hagan un refrito o una copia de lo que ya se había establecido, sin haber puesto la mínima atención; darle continuidad, retomar el caso para corregir o hacer mejoras. Allí está, a la vista de todos nosotros, la falta de atención durante todo el sexenio anterior y parte de este. Carlos Manzo ya lo señalaba.
Planes de Seguridad para Michoacán
Peña Nieto
Juntos lo Vamos a Lograr
Felipe Calderón
Operativo Conjunto Michoacán
LA EVIDENCIA DE LAS CIRCUNSTANCIAS
Cuántas veces habíamos visto y escuchado desde hace muchos años las noticias de la devastación que a su paso iba dejando el crimen organizado en este estado hermano; ríos de sangre, numerosas extorsiones, masacres; todo esto se extendió a varios estados, todo esto comenzó allí. Michoacán, símbolo del Estado Fallido, tierra donde los limoneros, los aguacateros y agricultores han vivido el yugo de la extorsión y criminalidad de numerosas agrupaciones criminales: El Cartel Jalisco Nueva Generación, La Familia Michoacana, La Nueva Familia Michoacana, Los Caballeros Templarios, Los Viagras, Los Blancos de Troya, El Cártel de Sinaloa, El Cártel de Santa Rosa de Lima y un largo etcétera. Estado donde se desata la guerra y donde han muerto hasta ahora desde 2008, 18 alcaldes, incluido nuestro líder michoacano. En su momento, el entonces gobernador de Michoacán, Lázaro Cárdenas Batel en 2006 le pide al presidente Felipe Calderón Hinojosa recién electo presidente, apoyo para combatir a los cárteles. Michoacán símbolo donde da inicio la guerra contra el narcotráfico, donde surgen las Autodefensas formadas por ciudadanos hartos y fastidiados por tanta violencia y por la negligencia y falta de resultados de las autoridades.

Lázaro Cárdenas Batel y el presidente Felipe Calderón Hinojosa
Ante todos estos antecedentes, surgen entonces las preguntas obligadas: ¿Acaso las fuerzas armadas en el sexenio de Obrador no sabían todos estos escenarios? ¿Dejaron impunemente que siguiera haciendo de las suyas el Crimen Organizado? ¿Para quién funcionó entonces la estrategia de Abrazos, No Balazos? ¿Por qué si critica tanto la 4T al presidente Felipe Calderón de haberle pegado al avispero y dejar que se desatara la guerra, no debieron haber puesto atención especial a ese estado con tantos antecedentes? ¿No debieron haber dado continuidad o haber revisado los planes de seguridad que ya hemos mencionado de Calderón y de Peña? Y Todo esto se dejó pasar impune e irresponsablemente desde hace 7 años.
Todo este panorama, todo este escenario incongruente, contradictorio y surrealista nos muestra lo repugnante, indignante y despreciable actuar del gobierno local y federal.

El Lider
IN MEMORIAM
Por Carlos Manzo, con su chaleco antibalas bien puesto, echado p’adelante, un hombre bragado y valiente, que supo enfrentar sin miedo los embates de la extorsión y el crimen; por su gente, por su pueblo, con su sombrero bien colocado y su cinturón bien apretado.

Valgan estas líneas para honrar la memoria de un gran líder que se supo ganar el cariño y amor de su familia y de su pueblo; la admiración y temor de sus adversarios, ya sean estos los cárteles y las autoridades encargadas del orden local y federal; Y el orgullo de todo el pueblo mexicano que se pondrá el sombrero para dar la batalla por un México más justo, más libre y en paz. Ya lo veremos.

