Por José Juan Hernández M.
Rehenes de Dictaduras
Si, son rehenes dictatoriales de dictaduras, qué cosa tan paradójica ¿no? que muy bien y certeramente diserta Cayetana Álvarez en una de sus intervenciones, confrontando a los izquierdistas en el parlamento español, encarando al actual ministro Félix Bolaños de España; pues qué más podría esperarse.
Si, la izquierda calla y se encuentra amordazada en un silencio cómplice de dictaduras torpes, miserables y antidemocráticas. Ante la evidencia clara y contundente de un pueblo que se ha sabido defender, que trae en sus manos toda la evidencia implacable de las boletas de los resultados de los comicios que le dieron la victoria al candidato a la presidencia Edmundo González, aliado de la líder ganadora del premio nobel de la paz 2025, María Corina Machado.

Corina Machado, premio Nobel de la paz 2025.
Pero cómo les duele a los rehenes del narco-dictador Maduro como les llama Cayetana, y se les retuerce el hígado y la boca, para pronunciarse y reconocer a una mujer valiente que enarbola delante del pueblo venezolano, la esperanza de la libertad de su país.

¡¡Qué gran contraste!!
Qué lamentable postura la de la presidente de México, de la presidenta como ella se hace llamar con A, pero con A de Andrés, su progenitor político que da pena mencionarlo aquí. Qué lamentable que ponga a nuestro país en una postura callada, sin comentarios como ella misma contesta frente a la evidencia de una guerrera como Corina Machado que Sí llegó y por propio pie, impulsada por su pueblo, aquella la impusieron, fue corcholata y se dejó llevar hasta dejarse colocar en el puesto más alto; Corina Machado líder nata, aquella mala copia; Corina Machado combatiente, aquella complaciente; Corina Machado sufrida en carne propia por la crisis de su pueblo, aquella protegida para llegar al puesto; Corina Machado al lado de su gente siendo portavoz y defensora, aquella callando a su pueblo con el dedo en sus labios y reventando protestas; Corina Machado desafiando al poder, enfrentando desde entonces al propio Hugo Chávez, aquella solo se enfrenta a un puesto que le queda grande; Corina Machado ganadora del Premio Nobel de la paz, aquella revelando su pequeñez tan grande como su silencio, porque su coraje no le permitió reconocer la grandeza del esfuerzo y porque justamente no llegó así; Corina Machado reconociendo humildemente que el Premio Nobel no es para ella, si no para el pueblo venezolano que la apoyó, aquella, soberbia, reventando la marcha 15N con los nuevos gendarmes granaderos y convocando el acarreo, pagando los aplausos, arrestando inocentes como chivos expiatorios; Corina Machado luchando contra misóginos gobernantes, aquella encubriendo y solapando a los dos, Obrador y Maduro; Corina Machado mostrando allá la verdad del resultado de las elecciones venezolanas, aquella mintiendo aquí, en cada “Mañanera del Pueblo” ; Corina Machado dando testimonio y jugándose la soberanía y autodeterminación de los pueblos, aquella solo parafraseando la sentencia, porque aquí la soberanía está en manos de narco-delincuentes, de narcos de cuello blanco, de los propios servidores del gobierno y dicho por los correspondientes funcionarios de esta administración. En esto, ni la oposición pinta.

El Fanatismo de la izquierda populista
El otrora fanatismo comunista que hoy se matiza o tiene su metamorfosis en ser llamado fanatismo de izquierda populista en el que se enreda la mandataria, no le permite a esta emitir palabra alguna de reconocimiento a su compañera de género, ni siquiera por un reconocimiento justo y ¿Por qué? Efectivamente, por ir contra el populismo venezolano del dictador Maduro y esto no es más que una defensa velada a ese régimen dictatorial. El sello rijoso de los años estudiantiles en la Facultad de Ciencias de la UNAM donde las asambleas en el campus universitario ya estaban previamente arregladas por las hordas izquierdistas, envuelve su conducta altanera para congraciase con los frentes populistas de izquierda de Latinoamérica. Hija de padres con las tendencias ideológicas del movimiento del 68, no la hacen ver más allá que el manual del Foro de Sao Paulo para querer vestir a México con esas ropas que ni le vienen y le incomodan.

El fanatismo populista de izquierda silencia la razón

El petróleo regalado a Cuba es hoy más que nunca una de las muestras del arraigo fanático ideológico del quedar bien con el establishment izquierdista de la región. Originalmente era un apoyo y una ayuda desde el mismo régimen PRIísta, al pueblo cubano hermano que sufría necesidad; pero hoy cobra mayor relevancia por ser congruentes ambas naciones con su afinidad ideológica de Dictadura populista de izquierda. ¿Por qué no mandaron al Diablo esta práctica, como han mandado a las instituciones democráticas que los hicieron llegar al poder? ¿Acaso se consultó al pueblo bueno y sabio de esa determinación según sus políticas dedocráticas a mano alzada? Y nos podemos seguir con el tema de los doctores cubanos, pero ahí la dejamos.


Petróleo regalado a Cuba
Por lo pronto estos silencios cómplices que han llegado a niveles indignantes de vergüenza mundial para nuestro querido México, se hundirán en el sonido ensordecedor de la justicia democrática que hoy por hoy debemos ahora seguir reconstruyendo.
Y mientras terminábamos este artículo, acababa de ser extraído de Venezuela al dictador Nicolás Maduro por parte de las fuerzas armadas de EEUU en esta madrugada. Donald Trump acaba de cumplir su promesa, y ¿qué sigue?, ya lo veremos.

